El motor bóxer
La configuración bóxer (con cilindros horizontales y opuestos) no es algo nuevo en la automoción (Karl Benz ya patentó un diseño así en 1896) y diversos fabricantes (VW, Porsche, Ferrari, BMW, la propia Subaru, etc) llevan muchos años con esta disposición de motores, más compactos y que posibilitan un centro de gravedad más bajo y menores vibraciones que uno en V o en línea, respectivamente.
También su uso está muy extendido en el campo de la aviación comercial y maquinaria pesada. Pero el uso de combustible diesel en motores ligeros -para coches- si es una novedad y la japonesa Subaru ha hecho historia al llevar a la serie esta iniciativa, vislumbrada a principios de los años 50 por Ferdinand Porsche para el VW Escarabajo pero que no pasó del banco de pruebas.
El bóxer diésel
Subaru ha rizado el rizo con la creación de este motor bóxer diesel, de cotas internas cuadradas (diámetro igual a carrera, de 86 mm.) y muy rápido en el giro, que llama poderosamente la atención por su compacidad. La disposición de los cilindros opuestos permite el uso de cigüeñales más cortos y, en un alarde técnico, el bloque motor llega a ser 6,1 cm. más corto que su homónimo de gasolina, de idéntica potencia, pero con menos par, 196 Nm.




