Mitsubishi Montero 2010, llega la “bestia”
Su gran novedad está bajo el capó, con un motor diesel de 200 caballos, mayor solvencia sobre el asfalto…
Ya está a la venta la renovación del Mitsubishi Montero, que ahora ofrece un motor diésel de 200 caballos que aporta fuerza de sobra para todos aquellos que no sólo quieran un todoterreno ‘de verdad’, sino que, además, pretendan disponer de un vehículo capaz y solvente sobre el asfalto.
La modernización se aprecia levemente en detalles de diseño, entre los que destacan los nuevos paragolpes -ahora pintados en el color de la carrocería en todas las versiones- y unas bellas llantas de aleación de nuevo diseño, que le confieren un aspecto más moderno. Por dentro, encontramos un habitáculo casi calcado al del modelo que se presentó en 2007, con sutiles diferencias que tienen que ver con los niveles de equipamiento y una iluminación con LEDs que crea un ambiente muy acogedor.
Pero la gran novedad está bajo el capó. Ahí es donde se encuentra el auténtico salto cualitativo del nuevo modelo. El bloque que incorporaba el anterior Montero era un 3.2 con 160 ó 170 CV, dependiendo de si se elegía el cambio manual o automático. Esta versión que acabamos de probar mantiene la misma cilindrada, pero no guarda más similitudes. A pesar de que también es un 3.2, se han renovado la mayoría de sus componentes y estrena un turbocompresor de geometría variable más grande.
También se han realizado ajustes en la relación de las marchas (ahora son más largas) y en el ralentí, que se ubica en las 600 rpm. A la vez, se implementa un alternador que permite la regeneración de energía en las frenadas. Todos estos cambios dan resultado, porque los ingenieros japoneses han logrado elevar un 25% la potencia y el par motor, al mismo tiempo que reducen los consumos (en un 20%) y las emisiones de CO2.
Al volante, el nuevo Montero se muestra más rutero que en versiones anteriores. El ruido aerodinámico disminuye y, además del mejorado confort de marcha, hemos comprobado que se puede rodar rápido manteniendo una mayor sensación de aplomo sobre la carretera. Esto se debe, en parte, a que se sigue apostando por un chasis monocasco y un esquema de suspensiones independientes en las cuatro ruedas.
Con carrocería de cinco puertas y, a pesar del tamaño y el peso, las aptitudes sobre el asfalto mejoran sensiblemente. Eso sí, ello no significa que su comportamiento lejos del pavimento se haya visto afectado. En pistas ‘off-road’ este coche sigue siendo una ‘bestia’, capaz de salir de situaciones comprometidas o de surcar caminos ‘rotos’ a velocidades sólo reservadas para unos pocos elegidos.
El Montero sigue siendo mucho Montero cuando abandona la carretera. Caminos de tierra, de hierba, barrizales… todos con solvencia, casi sin despeinarse y dando la sensación de ir ’sobrado’ en todo momento, de no estar ni mucho menos cerca del límite.
La transmisión sigue siendo la ‘SuperSelect’ con los mismos cuatro modos de conducción: propulsión trasera (2H), tracción total (4H), total con bloqueo de diferencial (4HLC) y ésta misma, pero con reductora (4HLLC). La transición entre las dos primeras, además, se puede hacer en marcha, cuando rodemos a menos de 100 km/h. Para engranar la tracción total con diferencial bloqueado tampoco tenemos que detenernos, tan sólo se precisa llevar el volante recto.
Gracias a su sistema de transmisión, podemos seleccionar siempre la forma adecuada para rodar sobre cualquier superficie de la forma más segura y eficiente: propulsión trasera para autovía; total para un asfalto en condiciones más exigentes; con el diferencial bloqueado (50% de par a cada eje) para pequeñas incursiones ‘off-road’; y con reductora, para momentos de dificultad en el campo. Además, el nuevo Montero ofrece un diferencial trasero que se puede bloquear, ya para situaciones en las que la exigencia es máxima.
Mitsubishi ha aprovechado este lanzamiento para realizar un cambio en la gama, cuyos acabados adoptan nomenclaturas diferentes. Como en el pasado, se ofrece con carrocerías de 3 ó 5 puertas (la grande puede ofrecer siete plazas gracias a una última banqueta corrida con un asiento para dos ocupantes). Los niveles de acabado se denominan Spirit y Motion, estando disponible éste último con cambio manual o caja automática de cinco velocidades.
Desde la versión más básica (Spirit) ya contamos con seis airbags, control de tracción y estabilidad, ABS con EBD, asistente de descensos, climatizador, radio con CD y MP3, ordenador de viaje… Eso sí, el navegador con pantalla a color con el que contaba la última actualización de este modelo se cae de la lista y sólo se puede obtener como un extra, al igual que el reproductor de DVD para las plazas traseras.




